La Alhambra - la joya de Andalucía

Granada es una ciudad que en mi viaje por Andalucía no quería perderme. Y como está enjoyada con la joya llamada Alhambra, su visita era sencillamente una necesidad. La Alhambra es un complejo de palacios y fortalezas medievales que construyeron aquí los soberanos moros, que en su día gobernaron toda esta región. El recinto se encuentra en una meseta elevada, que tiene una longitud de unos 700 metros y una anchura de 200 metros. Vista desde Granada forma una hermosa cima dominante en la colina vecina y, a la inversa, desde la Alhambra se te presentan maravillosas vistas de la ciudad.

Todo el complejo está rodeado por una gran muralla con trece torres en total y, seguramente porque para su construcción se emplearon aquí ladrillos cocidos al sol, la traducción literal de la palabra Alhambra es Castillo Rojo. La construcción del palacio desde luego no fue una cuestión rápida, se edificó entre los años 1284 y 1354. Tras la caída del dominio de los moros, toda la Alhambra fue reconstruida de diversas maneras, se retiró el dorado y gran parte del mobiliario fue destruido. Aun así se conservaron suficientes monumentos valiosos como para tener algo que admirar.

Recorría despacio las distintas partes del complejo y no sabía qué mirar primero. Un rato observaba los hermosos jardines, luego la interesante arquitectura de la construcción, o bien la inagotable cantidad de detalles ornamentales, de los que algunas paredes están literalmente llenas. A cada momento me llamaba la atención algo que quería fotografiar y así mi recorrido por la Alhambra fue sobre todo esperar y poner a prueba los nervios, para llegar al momento en que ninguno de los demás visitantes se me cruzara ante el objetivo. Aun así, en algunos lugares muy concurridos no lo conseguí, o bien retoqué sin piedad a algunos turistas captados que al fotografiar no había advertido.

Me llamó especialmente la atención el palacio de Carlos V. Un enorme espacio circular de una sola planta, lleno de columnas y escaleras, es en mi opinión increíblemente fotogénico. Aquí pasé mucho tiempo también porque no tenía un objetivo extremadamente gran angular y por eso tuve que ayudarme con la composición panorámica a partir de varias tomas, lo cual con cosas redondas de verdad no es precisamente fácil y los programas de ordenador a menudo tienen problemas con ello.

Por supuesto también fotografié durante mucho tiempo desde distintos miradores en dirección a Granada, de la que sencillamente uno no se cansa. Más o menos igual que de buscar detalles ornamentales en las paredes de los palacios e idear distintas composiciones para fotografiarlos y hacerlos destacar. La Alhambra es sin duda uno de esos lugares que me gustaría visitar varias veces. Cada vez en un momento distinto, en otra estación del año, con distinto tiempo y distinta luz. Fotografiando lugares como la Alhambra uno podría pasar años y ellos seguirían ofreciéndole nuevos estados de ánimo y atmósferas para sus fotografías.

Consejo 1.: Si en la Alhambra quieres disfrutar de la fotografía, dedícale sin falta todo el día y tómate "tu tiempo". Sigue el sol, vuelve a los miradores y a distintos rincones de los jardines.

Consejo 2.: No olvides tampoco disfrutar de la atmósfera perfecta de la puesta de sol en Granada con vistas a la Alhambra.

Equipo: Lamenté no tener un objetivo más gran angular. En algunos sitios de verdad sufrí y fotografié en varias tomas, que después uní trabajosamente en imágenes panorámicas. Así que provéete sin falta de un objetivo con una distancia focal de al menos 18 mm. Al mismo tiempo, lleva también, por ejemplo, un objetivo de 85 mm o 105 mm, que aprovecharás al fotografiar distintos planos medios o detalles.