TOKYO SKYTREE

Tokyo Skytree, o Árbol Celeste de Tokio, es una torre de telecomunicaciones que entró en funcionamiento el 29 de febrero de 2012. Su altura alcanza los respetables 634 metros y, por tanto, se trata de la torre de telecomunicaciones más alta del mundo y de la segunda construcción más alta del mundo en general (después del rascacielos de Dubái Burj Khalifa - 828 m). Naturalmente, se trata pues del edificio más alto de Japón y uno de los principales emblemas de Tokio. La parte inferior, creada con tubos de acero, está pintada de blanco "aidžiro" (el tradicional color blanco del árbol celeste). Por el interior de esta parte pasan, como es lógico, los ascensores, para dar servicio a las plantas superiores, donde se encuentran las terrazas mirador.

Como la mayoría de las construcciones de Tokio, también esta está diseñada para resistir posibles terremotos y otras catástrofes naturales. Las plataformas mirador se encuentran a alturas de 350 m y 450 m. "La altura de 634 m se eligió para recordarla fácilmente. Las cifras 6 (en japonés mu), 3 (sa) y 4 (ši) forman juntas el nombre Musaši, que es el antiguo nombre de la región donde se alza la torre."

En Tokio hay muchos lugares a los que puedes ir en busca de vistas. Muchos de ellos son incluso gratuitos. Tokyo Skytree no está entre ellos, pero aun así aquí no pagarás una suma exorbitante. El problema es más bien que hasta aquí llegan muchos turistas y por eso tienes que prepararte para una espera más larga. Es pues una cuestión de si tiene siquiera sentido venir precisamente aquí para deleitarte con las vistas de la metrópoli. Por un lado, los 350 m o incluso 450 m ya están de verdad muy alto para poder hacer aquí fotos estupendas y, además, en las mejores horas te espera desde luego una larga cola.

Quizá por eso sea más interesante explorar la Tokyo Skytree desde los barrios de alrededor y fotografiarla en el contexto de la ciudad. Aquí se te presentarán muchas vistas asombrosas, sobre todo desde el barrio de Asakusa. En algunos sitios parece como si cerca hubiera aterrizado alguna nave espacial o, al contrario, como si una nave espacial se dispusiera a despegar. La vista por encima de las casas tradicionales con minúsculas tiendecitas y restaurantes será un contraste interesante y en las fotografías estos lugares quedan realmente estupendos.

Pero, para no disuadirte de visitar la Skytree, inténtalo tranquilamente. No hay muchos lugares en el mundo donde puedas mirar desde 450 m de altura. Además, Tokio es tan enorme que solo desde esta altura comprenderás su magnitud. Debo reconocer que estuve solo en la plataforma más baja, a 350 m sobre la ciudad, y aun así fue una vista impresionante. La plataforma está acristalada todo alrededor y así, de repente, la ciudad nocturna brillaba por todas partes a mi alrededor y comprendí lo extensa que debe de ser una ciudad donde viven 38 millones de habitantes. Con esa vista, literalmente, me recorrió un escalofrío por la espalda.

Consejo 1: Ve a la Skytree a primera hora de la mañana, antes de que abran. O, mejor aún, ven aquí ya al atardecer, antes de que cierren. Personalmente creo que la vista de la ciudad nocturna es más impresionante desde las alturas.

Consejo 2: Acércate al barrio de Asakusa, donde encontrarás muchas calles en las que la lejana Skytree forma un precioso emblema.

Equipo: Lo escribo casi en todas partes, pero también aquí te vendrá desde luego bien un trípode. Tanto para grabar distintos time-lapses como para hacer fotos de larga exposición. Los miradores están hechos a medida para estas tomas. Además, si quieres fotografiar con una focal larga, te vendrá bien el doble. También me llevaría ropa oscura, porque en todas partes te verás obligado a fotografiar a través del cristal y con una camiseta blanca te reflejarás notablemente en todo. Aun así es un problema evitar los reflejos de las distintas luces, así que no te lo compliques con ropa clara. Como es lógico, aprovecharás también el filtro polarizador para un cielo más contrastado, una ligera eliminación de la neblina brumosa en la distancia y la eliminación de algunos reflejos.